domingo, 22 de diciembre de 2013

Salir adelante

A veces le tengo miedo a mis propios miedos. Son aterradores. En serio.

Aún así, ante tanta inseguridad en mi mismo, sigo luchando para salir adelante. Creo que estoy cargando cargas que no me corresponden, pero si yo no lo hago, ¿quien podría hacerlo?

No voy a explicar cuales cargas no son mías, más si quiero que sepan que casa decisión y comportamiento que haga o tenga, están estrictamente vinculados con eso.

Supongo que a ustedes también les pasa. A veces estamos con el agua al cuello, y ya no sabemos qué hacer. Pues bien, no soy religioso ni practicante de ninguna cosa rara. Creo que existe una fuerza eterna y superior, pero no entiendo por qué hacer rituales o someter las decisiones de vida ante esa fuerza. Lo que quiero hacer valer es que si usted siente que estando en problemas es el momento para acordarse de su dios, pues bien, es válido, no es la solución.

Yo cada vez que estoy terriblemente afectado, busco acciones que me hagan estar mejor. Pero ninguna de esas acciones consiste en arrodillarse ante un dios para pedir ayuda. O sea, yo no creo que esa fuerza superior vaya a hacer el trabajo por usted. Como bien lo dice el refrán: "A Dios rogando y con el mazo dando".

Yo siempre pongo en práctica eso. A veces no busco a ningún dios, pero si lo hago es para dar las gracias porque tuve fuerzas para salir del embrollo. En ninguna razón para pedir cacao.

Y es por eso que aunque tenga miedo a mis propios miedos, salgo adelante. A pura fuerza de voluntad y emprendimiento. Por eso, cuando veo a mis pares que no pueden siquiera ver las oportunidades de la vida, me doy cuenta que me toca halar ciertas cargas por ellos, para que no mueran, para que no desfallezcan.

Lo más interesante es que ellos creen que un dios les está ayudando. Bueno, probablemente si es así, ese dios soy yo, el que carga sus problemas y los hala a diario.

No tomen a mal mis comentarios. Insisto, este blog es mi punto de vista personal, y hoy solamente quería decirles que mis acciones están influenciadas por mis miedos, mis cargas, las cargas ajenas que cargo y una necesidad extraña dentro de mi que me guía a ser mejor y hacer las cosas bien.

No soy nadie superior, solamente un carnal irreverente que hace catarsis de esta manera y que por eso siempre logra salir adelante.

C. Macci

martes, 3 de diciembre de 2013

Ni muy a la izquierda, ni muy a la derecha

«Si no votás por el FA entonces sos del PLN» ...y ese señores, es el principal error de los actuales seguidores de la oposición. ¿Los otros partidos aparte de los verdes, qué? 


No se puede contradecir ni al de la izquierda ni al de la derecha porque de una inician con los comentarios de "campañas de miedo" ya sea a favor o en contra de uno o del otro. 


Miedo es lo que todos tenemos: que el país siga sumido en desorganización. 


Miedo es lo que tenemos a nuestra propia gente que trabaja en el Estado, los que siendo corruptos (porque aún hay gente buena), actúan egoístamente en su propio beneficio.


Es como los que dicen que si no te casas por la Iglesia Católica Apostólica Romana no tienes la bendición de Dios... ¿Y los matrimonios civiles qué? Entonces como no hay bendición por lo civil, nos vamos a la unión libre. «De por si, no hay bendición y soy ateo» piensan los más osados.


Todos los extremos son malos. Y como dice un muy buen amigo sociólogo "Parece que el secreto del éxito en la vida, está en buscar la mitad, el promedio, el centro... Ni muy a la izquierda, ni muy a la derecha"

martes, 13 de agosto de 2013

¿Por qué la vida debería ser fácil?

El mes pasado por cuestiones de tiempo, no pude escribir el blog de último domingo como se los he prometido. Este mes les dejo este pequeño comentario como parte de mi deuda con ustedes.

Ante la pregunta que la gente se hace: ¿por qué esta vida es tan dura? Siempre he pensado que la gente vive engañada. La verdadera pregunta debería ser: ¿por qué la gente cree que la vida debería ser fácil?

Y las respuesta es no, la vida no es fácil. 

No sólo ustedes lo piensan... Así que pueden seguir luchando, sabiendo que la gente de bien se gana todo con el "sudor de la frente".

Estos últimos días he visto muchos vividores de la vida fácil caer: narcos, pederastas, políticos, ladrones. Muchos de estos llegaron a esas circunstancias víctimas de su propia avaricia, en búsqueda del dinero fácil y he ahí su recompensa. 

Todos los días hay que ir a trabajar y hacerlo bien, porque para eso nos pagan. No esperen más de lo que merecen por hacer las cosas bien. Just do it! Luego, el tiempo y el resultado de hacer las cosas bien le devuelven con creces a cada persona esforzada sus gotas de sudor, pero hechas comodidad, satisfacción, felicidad.

A los más jóvenes: no se engañen con lo que ven en la televisión, en los anuncios del periódico y en el Facebook. Lamentablemente la mayoría de las cosas que ven ahora no son reales, ni se logran de la noche a la mañana. 

Sobre la razón del porqué este comentario, puedo decir que me preocupa que algún día la gente buena desaparezca y quiera dejar de hacer las cosas bien. Si hay algo peor que caer en la búsqueda de la vida fácil, es vivir mediocremente sin dar el máximo en cada cosa que emprendemos.

C. Macci

domingo, 30 de junio de 2013

Trabajo en equipo

Nunca antes había sentido que lo que hago vale la pena. No basta con pasar duros tramos de la vida para darse cuenta luego que valió la pena; también alguien tiene que ayudarnos y hacérnoslo saber.

Este último mes, después de un semestre súper provechoso, de alto crecimiento profesional y duras experiencias, aprendí muchas cosas buenas. De hecho, las malas ustedes no las van a saber en este blog.

Empecé con una noticia inesperada: cambiaré de puesto en Julio. Las cosas se ganan con esfuerzo y las oportunidades están para quien las quiere tomar. A pesar que estaba relativamente bien, he tomado el nuevo reto. El que era mi jefe, un tipo súper profesional y altamente exigente, me dijo que él no quería que yo me fuera. ¡Casi entro en pánico! Créanme.

Los últimos meses, con muchos proyectos y una carga importante de trabajo, cometí errores que nos impactaron como equipo, no obstante, él como líder, ha sabido valorar lo bueno de mi trabajo. Se los digo, ¡qué importante es eso en un líder!

En los momentos de crisis, es cuando más unido debe estar el equipo. En estas compañías de hoy, el desempeño va a estar sometido a relaciones de equipo y como equipo, cabe destacar que todos somos distintos. Vamos a verlo con un ejemplo.

Este mismo mes, fue la Copa Confederaciones, en un Brasil lleno de revoluciones sociales contra la Copa y contra el mundial de 2014. La situación mundial a nivel macroeconómico está –como diría mi madre– en alas de cucaracha. Cualquier cosa mal planeada por los imperios económicos, a mi parecer meramente personal, estallará en la 3ra Guerra Mundial.

Bien, continuemos. Habían muchos equipos en esa Copa. Me llamó fuertemente la atención la pasión con la que jugaban los representantes de Tahití. Sí, ¿ya me entienden? Eran algunos vendedores y trabajadores que fueron a representar a su país, y como no tenían fútbol, lo hicieron con humildad y obtuvieron para sus vidas y su pueblo, la misma honra del equipo de casa, además la admiración del mundo y una que otra nota en blogs desconocidos como este. Pero eso no es lo más sorprendente que aprendí.

Venía mencionando que mi ex-jefe promueve el trabajo en equipo y la sana competencia. Entonces, ¿qué opinan ustedes del equipo de España? Pues para mi, el mejor del mundo jugador por jugador... Solamente basta con mirar detalladamente que tiene 8 titulares del FC Barcelona y 3 del Madrid. Tienen una trayectoria importante con 2 Euros y una Copa Mundial. ¡Oh sí! El clímax del fútbol.

Llegaron a la final, los españoles, ganándole a Italia en penales, versus Brasil que se tuvo que sacudir y sudar contra los corajudos uruguayos. Y entonces vimos una final de alta gama: con más de 1000 millones de euros corriendo detrás de un cuero sintético. ¡Emocionante!

Ganó Brasil, con el equipo que casi no tiene estrellas (¡por Dios, no quería ponerlo así!) y que venía trastabillando desde hace un par de años. Y no ganó por estar en casa o por tener a ese tal Neymar Jr. ¡No!

¿Sabe usted que ganó Brasil por ser más equipo que España? Pues sí. Y lamento vaticinar que para 2014 lo lograrán de nuevo si siguen el mismo patrón de esta Copa. 

Quiero decir, nunca antes vi a un equipo cantando un himno nacional con su afición con tanta efusividad como este Brasil. Sienten ellos esos colores que representan y no importa que hayan parado la música del himno... Ellos siguen cantando hasta el final. Un gran detalle de amor a la patria. Por eso ganaron, porque son un equipo que cantó el himno, abrazado a su compañero y a voz en cuello, desafinada o no, pero a todo galillo, por su patria, por su honor, por su pueblo. Por eso ganaron. Obvio, son una selección de jugadores súper talentosos, pero España también lo es, y con estrellas mucho mejores, como ya lo dije.

El secreto del éxito es trabajar en equipo, pensar como equipo, apoyarse en el equipo, y luego, cuando uno renuncia, nadie quiere que se vaya... Porque es parte del equipo.

Me siento parte de un equipo que me hizo crecer y que valoraron lo que he hecho con ellos y por ellos. El secreto es que el líder ha querido formar el equipo y cree en el equipo y sufre por y con su equipo. Así de sencillo es.

Siéntanse ustedes también con derecho de formar y ser parte de un equipo, y verán como les llegarán a valorar sus trabajos y hasta sus errores.

C. Macci

domingo, 26 de mayo de 2013

La teoría del bienestar a base de errores

Todos los días la gente se equivoca. Todos hemos aprendido así, equivocándonos.

Este mes que pasó, he tenido aprendizajes duros. He sufrido insomnio por preocupaciones terrenales, meramente por culpa de la situación económica, que por error estoy enfrentando.

Pero vamos a ver... ¿Quién no ha tenido éstas situaciones? Creo que son pocos y espero que ninguno de los que me lea. Cada cosa que tengo puedo decir que me lo he ganado. Y eso está bien. Los que todo lo han tenido fácil, dichosos. Algo les debe costar.

Pero bien, ese no es el tema. Fue un paréntesis. 

Quería escribir sobre la necesidad de sentirse bien en el trabajo. Hoy día las grandes empresas te exprimen tus conocimientos al costo más bajo, claro está. Sin embargo, para sentirse bien he descubierto dos maneras:
1. Hacer lo que te gusta
2. No hacer lo que te guste, pero que te paguen 5 veces más de lo que considerabas era lo que necesitabas para ser feliz.

Irónico, pero así es. 

Los errores todos los cometen. Estar bien no depende de eso. Pero, como siempre hay un pero, redundante, hay gente que si está bien, se maja un dedo a propósito en la puerta para estar mal. Esas son las actitudes que hay que evitar.

Recientemente, le dije a mi jefe que no me importaba las veces que me regañara, y que entre más lo hiciera, lo único que haría sería aumentar la probabilidad de una gastritis ó de un infarto... en él, claro. Yo no soy de ver el error y rayar en ese traspié cuantas veces se pueda para hacer sentir mal a los demás ó sentirme bien porque "descubrí que no eres tan bueno como esperabas". Así no.

Yo, tal vez por mi formación de ingeniero, soy estricto y firme, pero si ya viste el error y lo aceptaste... ¿Para qué sacarlo en cara a cada rato? 

Mejor trabajemos en solucionarlo. Es mi joven teoría que quiero y estoy intentando demostrar como un tipo de liderazgo empresarial. Espero que funcione, o si no, me van a despedir... ¡je, je, je!

Entre las debilidades que a hoy he determinado en dicha teoría, encuentro las siguientes:
1. No todos somos iguales, por lo tanto, no todos tenemos la misma percepción de las cosas
2. No todos quieren aceptar su error... En esos casos, hay que enseñar a la gente a hacerlo y mostrarles que eso les servirá para sentirse mejor consigo mismos
3. Las lecciones aprendidas son los errores que no se repiten. Si algo se repite, el responsable nunca aceptó su error y por ende, debe ser castigado o reprendido, no por el error, si no más bien, por no haber aceptado que era un error... y repetirlo
4. Si la persona no es feliz en lo que hace, por más que le paguen, no podrá aplicar o ser parte de esta teoría

Espero les quede claro este enfoque. El error no está bien, pero nos guía hacia la meta. La gente que hace lo que le gusta, acepta su error y crea éxito basado en las lecciones aprendidas.

Quien no hace lo que le gusta, no le importa hacer las cosas bien...  Y puede que se sienta bien en esos casos en los que recibe una retribución muy buena, a pesar de hacer todo con desgano, pero creo que en un alto porcentaje, no logran un nivel de desempeño como aquel que es honesto consigo mismo haciendo lo que le gusta, sin importar la retribución.


C. Macci

domingo, 28 de abril de 2013

Aprender del error

Tengo problemas con la ansiedad y a la vez me cuesta iniciar las tareas. Eso sí, una vez iniciada, ni los errores me detienen. Me inunda una fuerza de voluntad única para alcanzar la meta en la mira. Me he levantado hasta 6 veces de un fracaso, y heme aquí, diciéndolo públicamente en este blog.

La vida es dura, desde que se nace hay que llorar con la primera nalgada que nos dan y así, entre lágrimas, iniciamos la andanza en este globo terráqueo con más de 7 mil millones de humanos.

Este mes que recién termina, he tenido muy fuertes aprendizajes a nivel laboral y personal. Es normal, todos los tenemos. Sin embargo, quisiera decirles que hay gente que naturalmente y sin saberlo siquiera, cometen menos errores en alguna actividad muy específica, ó en su defecto, son mejores que uno en eso que hacen sin cometer tantos fallos. Pero, como siempre hay un pero, en esos casos en que tener la capacidad de aceptar errores es necesario, nos damos cuenta que pocos la tienen... y yo, puedo decir que he desarrollado esa cualidad (pues no me queda de otra, claro).

Lo que aprendí este mes tan turbulento, es que aceptar el error es apenas el inicio del aprendizaje. Posterior a eso, falta sentirse culpable del error, luego solventarlo y finalmente, tal cual estoy haciendo, documentarlo.

Cuando digo documentarlo, no me refiero exactamente a escribirlo, sino más bien, a tenerlo en cuenta en el día a día, y vivir con el objetivo de no cometerlo más. Una vez uno inconscientemente evita caer en ese error tan doloroso, puede decir que ya ha aprendido la lección.

Yo no he aprendido muchas lecciones, no aún, mas sigo intentando no caer en el mismo error una y otra vez. Tal vez a la sexta ocasión lo logre.

C. Macci

domingo, 31 de marzo de 2013

La razón de este blog

Decidí iniciar este blog, como parte de una necesidad de demostrarme lo que tengo, lo que a diario aprendo, lo que soy.

Para empezar, quisiera decirles que soy un tipo feo, excéntrico pero muy amable y sociable. Salí de la clase baja de este país aunque mido 1.85 metros de altura. Además, me catalogo a mí mismo como "raro" y grosero.

Nací un día cualquiera en San José, Costa Rica, al igual que el 90% de los ticos... En una sala de partos de un hospital público. Los demás nacieron en un hospital privado o en un taxi tal vez. Yo qué sé.

Dichosamente, mi mamá me amamantó y me crió con los buenos principios de una familia pobre y honrada, pero bueno, los defectos que ustedes puedan conocer de mi en este blog, ni siquiera yo los elegí. Venían ya incluidos.

Mi papá estuvo siempre con nosotros y nos enseñó muchas cosas, de las cuales destaco que siempre nos mostró lo caro de no estudiar... Y no me refiero al dinero o valor monetario de las cosas, sino más bien, nos explicó que el pobre era pobre por decisión propia, que el indigente era indigente por alcohólico o drogadicto y que la puta era puta porque le gusta ser puta. Luego, claramente recuerdo que me decía, que el pobre, el indigente y la puta hacían eso que les "gustaba" porque nunca estudiaron cuando pudieron; al menos en la mayoría de los casos.

Debo decir que nunca antes de los 16 años, nos dijo que hay ingenieros, abogados y otro aterro de profesionales que están ahí, en las calles, tirados cual indigentes son, durmiendo con cucarachas y ratas de caño, entre cartones y bolsas para esquivar el frío de las madrugadas.

Hoy, pues bien, hice caso a los consejos de mis padres, y entonces soy un ingeniero de la Universidad de Costa Rica, y estudié con becas y viviendo en unas residencias estudiantiles. Hoy, puedo decir, que si bien estudiar no te hace adinerado, te deja comer rico, te da satisfacción personal y hasta una casita te podrías hacer antes de los 40 años, así tengas que pagar cuotas en un préstamo por 30 años.

Para iniciar con el fin único de este sitio, les dejo saber que a hoy he aprendido muchas cosas, pero quiero resumir 3 muy importantes:

1. Tener salud como la mía vale más que cualquier cosa en este mundo. Casi nunca me enfermo, puedo comer lo que sea, a la hora que sea y aún estoy sano y salvo. Casi no me resfrío y nunca he sido incapacitado por una enfermedad que no sea varicela.

2. Haber tenido la oportunidad de tener esta familia es única, obviamente, y aunque la familia no se elige, si se pudiera, por ahora no quiero cambiarla. Digamos que ya los conozco un poco e iniciar a conocer otra familia, me complicaría la existencia invirtiendo tiempo y dinero. Mejor aceptemos lo que tenemos y aprovechemos eso al máximo.

3. No importa qué tan mal puedas estar, por Ley de Murphy, aunque hay alguien peor que tú, tú también podrías empeorar. Así que, con este panorama, he sido tan persistente en lo que hago, que tal vez soy como soy: una persona normal, con problemas y ansiedad, porque si no fuera así, sería un indigente sin problemas, ni ansiedad, ni familia, ni trabajo ni comida deliciosa. Peor aún, tal vez sería puto.

Veamos el lado positivo y el realista. Esa es mi consigna.

Estaré escribiendo una vez al mes en este sitio, y si alguien lo lee, sepa que lo hace bajo su propio riesgo. Son opiniones personales y están protegidas por derechos de autor... Sí, aunque sea feo y excéntrico.

Gracias por leerme.

C. Macci