Este es el primer domingo de 2014 y todas las personas a éstas alturas ya se gastaron el aguinaldo ó lo invirtieron. Ya los propósitos de cada persona -que los hace- ya están escritos en un papel que se perderá antes del 3er domingo de este 2014, en la mayoría de los casos.
Yo no iba a hacer propósitos, hasta que el pasado jueves 2 de enero, una amistad me hizo cambiar de parecer. Por lo tanto, hice propósitos como los 10 años anteriores.
Hice 10 propósitos, pero hay uno que quiero comentarles. El último, el número diez. El que siempre cuesta definir, lo he hecho a propósito, como un hito.
Ese propósito es: Cumplir todos los propósitos de año nuevo. Hay algunos que son fáciles de cumplir, pero hay otros que requieren más que fuerza de voluntad, requieren disciplina. Éste, especificamente, requiere de muchas otras cosas... requiere de tiempo, recursos y ganas de no decepcionarse a sí mismo. Si los 9 propósitos anteriores no se cumplen, seré un fracaso en 2014. (Sarcasmo)
Tal vez en Diciembre de 2014 les esté escribiendo sobre mi felicidad por haber logrado todos los propósitos de 2014, o quizás no. Lo único que les dejo sobre la mesa, es esa idea... el último propósito de la cantidad que usted se proponga, debería ser ese... cumplir con todos los propósitos y/o metas que se proponga.
He aprendido a medir lo que hago, como parte de la carrera que estudié, pero no sólo medir, sino más bien, medir con acidez.
Feliz año nuevo y éxitos en sus propósitos de 2014.