domingo, 26 de abril de 2015

Crecer duele

Las nuevas generaciones estamos acostumbradas a la tecnología y la facilidad con la que accesamos a la información de cualquier tipo. El momento de las redes sociales y la forma como han cambiado la vida le dan un sabor distinto a cada ser humano.

La superficialidad de las relaciones están por mucho como prioridad. ¿Qué importan los amigos y los que no son amigos si no dan un maldito "like" en facebook? 

Hace 10 años atrás, la gente no perdía tanto tiempo en redes, pero hoy si llegamos a un lugar, bar o restaurante, y no tiene wifi, caramba, quedan marcados como sitios que no deben ser visitados. Siempre tenemos que estar conectados, chequear el lugar al que vamos, mostrarle al mundo que tanto difrutamos lo que vivimos y esto aunque no lo estemos disfrutando. Básicamente lo veo como una aberración.

Hay cientos de estudios de esas universidades famosas que comparten los noticieros y que en serio no sabemos si verdaderamente existen, que demuestran que los seres humanos mas jóvenes hemos cambiado nuestro estilo de vida por el uso de las redes sociales; y me parece claro y fácil de entenderlo.

Tener todos los contactos con los que uno va teniendo relación en esta vida en una sola página tiene sus pros y contras, sin embargo empiezo a analizar que no solo son las redes lo que nos cambian, sino las tendencias y modernizaciones del pensamiento humano que permiten a cada persona tener un criterio sin que sea apartado de los demás por eso. Desde los temas mas básicos como el amor y la educación, hasta los temas complejos de la política y diversidad e inclusión sexual nos permiten tener una visión más amplia del mundo a través de las redes sociales. Pero el efecto de este tipo de conglomeración en la información  que se comparte en cada núcleo de amigos, ha cambiado la manera de actuar y pensar. Además el mundo estereotipizado que venden la televisión y radios, basados para nuestra región occidental en el consumismo y capitalismo del estilo estadounidense, nos afecta en el subconsciente y en cierta medida está atrofiando las formas de pensar y vivir que como latinos criollos deberíamos mantener y hacer cada vez más parte de nuestra identidad.

Todo lo que he comentado anteriormente, lo puse como antesala a la necesidad de explicar la frustración —o trama— que tiene para las clases sociales más bajas el acceso a redes sociales como el Facebook o Twitter.

Nuestros hijos tendrán acceso a las redes cada vez mas rápido en su vida, por lo cual podrán recibir información de temas complejos y triviales mas rápido, permitiendo una evolución mental con base en tecnología, internet y uso de dispositivos móviles. Si lográramos potenciar esa evolución al desarrollo de profesionales y grandes artistas —y me refiero a artistas de bellas artes y no a esos adefesios que tienen fama y contaminan el mundo con cultura pop— todo seria distinto, pero la realidad es mas bien al revés.

Todo es muy comercial y superficial en la internet. Las páginas con mas likes son las relacionadas con los temas triviales tales como la vanidad, sexo y chismes así como con personas que tiene influencia en la juventud pero que no son mas que actores/actrices o cantantes famosos. Nos topamos con las páginas que proponen cambio o una manera integral de ver la vida en la cola de las más visitadas. 

La cosa es que los pobres y clases medias absorben este tipo de vida superficial y lo asumen como lo que debe ser la norma o una vida estándar, o inclusive como la única manera de tener éxito. Carros lujosos, casas lujosas, viajes, sexo con la (el) mas guapa (o) y bueno, esto genera frustración y un "retardo mental" en un alto porcentaje de los jóvenes que probablemente sean los que tienen niveles más bajos de educación intelectual y familiar. Ya cayendo en esa "subclase" humana con ese pensamiento, empezamos a ver que la gente es cada vez mas haragana pero quieren vivir como ricos y los ricos siguen haciéndose mas ricos porque las clases más bajas no evolucionan mentalmente para superar estos paradigmas y forjar un mejor futuro.

Las lamentaciones de lo duro que está la vida nacen porque no es posible vivir esa vida de norteamericano multimillonario o de artista pop, y aquel ahínco de nuestros abuelos para levantarse todos los días a las 3am, alistarse y empezar a trabajar para tener cada cosa que teníamos, se vuelve mas bien algo de antaño y se empieza a creer que podemos encontrar un trabajo que nos haga millonarios trabajando 6 horas al día. Creo que luego empieza a crecer la cantidad de jóvenes con problemas graves de drogas o delincuencia.

Crecer duele. Nuestros abuelos trabajaban duro para tener lo básico. Si de verdad quieren vivir la vida de millonario, seria bueno que lean las biografías de algunos de ellos para que vean que tan dura era la vida de la mayoría de ellos antes de tener riqueza y que tan dura lo es ahora. Todos dicen que sigue siendo difícil, pero que ahora tienen mas comodidades para afrontar esas dificultades.

Así que, me niego rotundamente a querer vivir como millonario o como artista pop si lo que tengo es un trabajo y una educación que apenas me permite tener lo necesario. Me niego a gastar más de lo que tengo y usar tarjetas de crédito si mis abuelos vivían con solo el salario y aún así les sobraba para ahorrar. Me niego a creer que por mas dura que este la vida que estos políticos ladrones nos dan, yo tengo que convertirme en un consumista o vivir una carrera feroz con mis amistades por publicar en Facebook cuan exitoso he logrado ser.

Crecer duele mas cuando estamos contaminados con esa definición errónea de los que la vida exitosa es.

Yo elaboré mi propia definición de "vida exitosa" y tiene 3 ejes: alma, cuerpo y espíritu.

"Vivir exitosamente es tener salud mental y física, un medio para transportarse, un trabajo justo y honesto, una cama bajo un techo propio para dormir caliente por la noche, alimentos saludables para comer 3 veces al día, una familia y algo en que creer"

Así que con esto puedo decir que crecer duele, porque estoy intentando tener ese tipo de vida exitosa que tanto anhelo.

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